Todo es racional

Quizás suene demasiado osado, teniendo en cuenta que todavía sabemos muy poco, decir que todo es racional. Antiguamente se creaban fantasías para dar explicación a lo desconocido, que poco a poco se han ido desmoronando, siendo sustituidas por ciencia. Las creencias religiosas tienen cada vez menos credibilidad por que en ocasiones sus respuestas se han contrapuesto a otras totalmente argumentables. Incluso hoy en día existen programas de televisión cuyo contenido se basa exclusivamente en descifrar misterios inexplicables, en los que nunca se logra demostrar ni un solo caso cuya explicación sea mágica. En caso contrarío, lo sabríamos.

 

Actualmente tenemos tecnología que nos ayuda a entender y ratificar por qué ocurren las cosas, y leyes elementales con las que podemos argumentar por qué todo se sostiene. Hoy sabemos que sensaciones que en principio parecían irracionales, como enamorase, son debidas a los efectos de reacciones químicas producidas por nuestro propio cuerpo. Sabemos que provenimos de una larguísima evolución de especies cuyo origen fueron polímeros formados por macromoléculas hace unos 3.000 millones de años. Tenemos conocimiento del ADN, ácido nucleico que contiene la información genética usada en el desarrollo y funcionamiento de los organismos vivos. Gracias a potentes observatorios hemos configurado un mapa de nuestra galaxia, la Vía Láctea, donde se encuentra el sistema solar y sabemos que la disposición de éste es fundamental para nuestra existencia. En definitiva, cuanto más avanzamos, con más propiedad y conocimiento de causa podemos ir desglosando y comprendiendo todo lo que nos rodea.

 

Todavía hay infinidad de preguntas de las que no sabemos su respuesta. ¿Por qué motivo se inició todo? ¿qué fue lo que desequilibró la nada y desencadenó en lo que actualmente conocemos? ¿había algo antes de la gran explosión? Hay demasiadas variables en todas esas cuestiones, pero sí sabemos una cosa, que tienen respuesta, aunque no la conozcamos. Solo es cuestión de tiempo.

 

Evidentemente hay cosas que nunca hemos podido ver y quizás nunca veamos, como un electrón. Lo que sí hemos hecho es demostrar que existe tras haberlo argumentado por otros caminos, como por ejemplo medir su carga eléctrica.

 

Siempre hay una respuesta para todo, un argumento que avala que algo es como es por alguna razón. Seguro que es cierto que un mineral puede tener unas características estructurales que en contacto con nuestro cuerpo produce una alteración en nuestro sistema ocasionando una mejora. Seguro que el efecto producido no se debe a razones esotéricas, únicamente interpretables por personas iniciadas.

 

Personalmente no creo en el destino. Creo que nada está predefinido y todo ocurre por que las circunstancias nos llevan a ello.

 

Absolutamente todo es racional. Lo que ocurre es que a veces no tenemos los conocimientos necesarios para dar respuesta a muchas preguntas. Otras no es posible dar una respuesta empírica por que la pregunta no ha sido efectuado correctamente.

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